Núm. 24 (2013): ¿Cómo pensar lo internacional / global en el siglo XXI? Herramientas, conceptos teóricos, acontecimientos y actores
Fragmentos

Historia, Acción e identidad: Revisitando el Segundo Gran Debate y evaluando su importancia para la Teoría Social

Friedrich KRATOCHWILL
ha sido profesor en las universidades de Maryland, Columbia (New York) y Penn, así como catedrático de Relaciones Internacionales en la Universidad de Munich y el Instituto Universitario Europeo de Florencia.
Publicado octubre 28, 2013

Palabras clave:

Agencia, historicidad e identidad, conocimiento práctico
Cómo citar
KRATOCHWILL, F. (2013). Historia, Acción e identidad: Revisitando el Segundo Gran Debate y evaluando su importancia para la Teoría Social. Relaciones Internacionales, (24), 117-148. Recuperado a partir de https://revistas.uam.es/relacionesinternacionales/article/view/5196

Resumen

Este artículo aborda el tema de la naturaleza del conocimiento en los asuntos prácticos. Tradicionalmente esta cuestión ha sido abordada  recurriendo  a la construcción teórica [“theory-building”] y  poniendo en juego  una serie de criterios epistemológicos independientes que, supuestamente, garantizan los postulados formulados dentro de un marco teórico. En este contexto, la universalidad, entendida como generalidad, y la fiabilidad de los “datos” a lo largo de la historia son criterios particularmente poderosos que establecen la “verdad” de las proposiciones teóricas por medio de “tests” y, así, contribuyen a acumular “conocimiento”. Pero este ideal del conocimiento “teórico” malinterpreta de forma significativa tanto el tipo de conocimiento que necesitamos para adoptar decisiones prácticas, como el de la “historia” para constituirnos en agentes. Al utilizar el argumento de Bull del segundo debate como contrapunto, y al revisar también las controversias relativas a la paz democrática y al papel de los estudios macro-históricos, primero me centro en la naturaleza de la “historicidad” y la situacionalidad [situatedness] de todo el conocimiento práctico. En segundo lugar, intento clarificar cómo el conocimiento del pasado que se relaciona con las elecciones prácticas en esa “historia” no es simplemente un almacén de datos fijos, sino un producto de la memoria, la cual está profundamente implicada tanto en nuestras construcciones de la identidad como de los proyectos políticos que perseguimos. En tercer lugar, esbozaré los criterios para la generación de conocimiento que son más apropiados cuando afrontamos problemas prácticos.