Núm. 1 (2006)
Artículos

Lógica dialógica y argumentación

Publicado febrero 25, 2016

Resumen

Es cada vez más frecuente que en los libros de texto de Filosofía I, destinados a primero de bachillerato, el estudio de la lógica formal sea complementado –incluso sustituido– por un capítulo de la llamada “lógica informal”. Dicho capítulo adopta generalmente este esquema: se denuncia la escasa utilidad de la lógica formal en el análisis de argumentaciones reales, se proponen ejemplos de buenas argumentaciones, se introduce alguna distinción superficial como aquélla que media entre argumentaciones paralelas y convergentes, se denuncian supuestas falacias, y se articula finalmente un alegato en favor de la lógica informal en tanto habilidad más propia del ciudadano consciente y responsable que ejerce su derecho a deliberar en público, ante la administración, ante los medios de comunicación o ante los tribunales. Dejaremos de lado esta última vertiente ideológica. Lo que haremos a continuación será defender que la lógica informal, si la entendemos como una ciencia general del diálogo argumentativo, es un campo perfectamente compatible con la lógica formal. De hecho, como  apunta Johan van Benthem2, la tendencia de la lógica formal actual consiste en estudiar el modo en que diferentes agentes intercambian información unos con otros, anuncian públicamente algo, modifican sus creencias a través de la interacción, desconfían unos de otros, guardan secretos, etc. Reflexionaremos sobre didáctica de la lógica, pero lo haremos a un cierto nivel de abstracción. Con esto quiero decir que no aspiro a proporcionar una especie de unidad didáctica lista para ser aplicada en la enseñanza elemental de la lógica. Lo que hago es más bien iniciar una discusión en torno al modo en que puede enseñarse formalmente la lógica informal, con qué propósito y sobre todo con qué medios. En el primer apartado delimito qué dimensión de la lógica informal me parece más interesante y mejor conectada con la lógica formal. Se trata de la dimensión dialéctica. En los demás apartados discutiré de qué modo se puede materializar esa conexión entre la lógica del diálogo y la lógica formal.